Denuncia al 9933989844… 🚩⚠️💸❗️¡Argucias contables para mejorar deuda total de Pemex al cierre de 2025!; a pesar de los esfuerzos por presentar una mejora en la salud financiera de la paraestatal, los resultados de @Pemex al cierre del 2025 revelan una profunda crisis operativa y financiera marcada por el subejercicio presupuestal y una dependencia crítica de artificios contables. Al finalizar dicho ejercicio, el sistema nacional de refinación, que ahora integra a la refinería Olmeca, para sumar una capacidad total de 1,740,000 barriles diarios, apenas alcanzó una utilización del 60%. De acuerdo con el análisis de la consultora Grupo Caraiva & Pech, si bien el procesamiento de crudo aumentó en 113,000 barriles respecto al año anterior, este avance se debe principalmente a la entrada en funciones de la planta Olmeca, la cual todavía opera lejos de su potencial máximo, fluctuando en un promedio diario de entre el 60% y el 65% de su capacidad instalada. La gestión financiera de la paraestatal durante el 2025 estuvo caracterizada por una incapacidad manifiesta para ejecutar el gasto programado, lo que obligó a un reajuste drástico en su inversión presupuestal. De los 211,000 millones de pesos asignados originalmente por la Cámara de Diputados, la administración tuvo que recortar el gasto a 140,000 millones de pesos debido al incumplimiento de los programas operativos propuestos. Esta reducción no implica eficiencia, sino un fracaso en el cumplimiento de metas esenciales, especialmente en el área de exploración y extracción, donde para el año 2026 se pretende elevar el gasto a 291,000 millones de pesos en un intento por revertir el deterioro de la infraestructura. El déficit operativo se hace más evidente en la actividad de perforación de pozos, un pilar fundamental para sostener la plataforma de producción que ha visto contraerse su inventario de más de 8,000 pozos operativos en años previos. El balance del 2025 es alarmante: mientras que en 2024 se terminaron 139 pozos, el año pasado apenas se concluyeron 78, lo que representa una caída de 61 unidades. De una meta ambiciosa de 225 pozos programados (160 de desarrollo y 65 exploratorios), la empresa solo logró perforar 71, divididos en 58 de desarrollo y apenas 13 de exploración. Ante esta parálisis, la estrategia se ha volcado hacia los contratos mixtos, aunque solo hay siete vigentes de un total de 21 proyectados, dejando en la incertidumbre la velocidad con la que se podrá incrementar la producción en el corto plazo. En el ámbito financiero, la reducción reportada de la deuda total, que bajó de 97,000 a 85,000 millones de dólares, no obedece a una generación de riqueza propia, sino a una transferencia de responsabilidades hacia el Estado Mexicano. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público implementó una estrategia para trasladar el pasivo de los libros de la paraestatal a la deuda pública de la nación, de modo que, aunque la empresa alivie su balance, la carga financiera y el pago de intereses persisten para el erario mexicano. A esto se suma una deuda con proveedores que, si bien bajó de los 500,000 millones de pesos en 2024, aún se mantiene en niveles críticos de 434,000 millones de pesos al cierre del 2025, como se dató en este espacio. Los estados de resultados muestran una pérdida de 45,000 millones de pesos en 2025, una cifra significativamente menor a los 781,000 millones del año anterior, pero este aparente alivio tiene un origen estrictamente contable y no de flujo de efectivo. La mejora se debió a una ganancia cambiaria “virtual” derivada de proyecciones presupuestales de un tipo de cambio alto frente a una realidad de mercado más favorable para el peso, lo que infló positivamente el balance sin que esto represente dinero real en caja. En contraste, los ingresos reales disminuyeron en más de 144,000 millones de pesos, afectados por la caída en la producción y por una política de precios que obliga a la empresa a absorber costos logísticos para mantener el combustible por debajo de los 24 pesos por litro, resultando en pérdidas estimadas de entre 30 y 70 centavos por cada litro vendido en sus terminales. Finalmente, la meta de autosuficiencia energética sigue pareciendo inalcanzable ante la persistente necesidad de importaciones. México todavía debe importar el 44% de la gasolina regular, el 71% de la premium y el 31% del diésel necesario para cubrir la demanda interna. Además, la empresa enfrenta la presión del Tratado de Libre Comercio (T-MEC) para eliminar el consumo de diésel con alto contenido de azufre (más de 15 partes por millón), el cual todavía asciende a 78,000 barriles diarios, y migrar totalmente a combustibles de bajo azufre para mitigar el impacto ambiental. Mientras las exportaciones de crudo se han desplomado de más de un millón de barriles en 2018 a menos de 300,000 barriles diarios en la actualidad, la viabilidad de la petrolera depende ahora de su capacidad para ejecutar efectivamente el presupuesto de 2026 y cumplir con las metas de perforación que ha postergado sistemáticamente. atención @Claudiashein @MarcelaVilleg15 @CNE_Mex @SENER_mx @GobiernoMX @FGRmexico @LuzElena_GE @ASF_Mexico @SCJN @STPS_mx @Tu_IMSS @SEMARNAT_mx @agencia_asea @CENAGAS_mx @IMPetroleo @SATMX @Hacienda_Mexico @BuenGobierno_mx @Centrofcrl #OIC #UIF #OmarReyesColmenares …Zas!!!

















