Denuncia al 9933989844… 🚩⚠️ ¡GAS, TALÓN DE AQUILES DEL PLAN DE DESARROLLO SECTOR HIDROCARBUROS/SENER 2025-2039! El Gobierno Federal ha oficializado el Plan de Desarrollo del Sector de Hidrocarburos 2025-2039 mediante su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), un documento que traza la ruta estratégica, industrial y económica de la energía nacional para los próximos quince años. Esta planeación entra en vigor frente a un panorama global complejo previsto para 2026, donde se estima que la demanda mundial de petróleo oscilará entre los 105 y 106.5 millones de barriles diarios (mbd), enfrentándose a un superávit de oferta de casi 4 mbd impulsado por productores no pertenecientes a la OPEP, como Estados Unidos (mediante yacimientos de esquisto), Guyana, Brasil y Canadá, de acuerdo al análisis de la consultora Grupo Caraiva & Pech. Este exceso de crudo en el mercado, sumado a tensiones geopolíticas y alteraciones en los flujos comerciales, amenaza con empujar el precio del WTI hacia los 60 dólares por barril, con el riesgo latente de caer por debajo de los 55 dólares. En consecuencia, la rentabilidad de la industria petrolera ya no dependerá de los volúmenes de extracción, sino de la eficiencia operativa, la reducción del costo por barril y la capacidad de transformar el crudo en derivados de mayor valor. En este contexto internacional, México se asume como un productor de escala media sin el peso suficiente para alterar los precios globales, proyectando una plataforma de producción estable, y no expansiva, de 1.8 mbd hasta el año 2039. Este volumen representa únicamente alrededor del 1.7% de la demanda mundial calculada para 2026 y ubica al país por debajo de grandes potencias productoras como Estados Unidos, Canadá, China y Brasil. Aunque el documento gubernamental destaca ventajas competitivas como la disponibilidad de reservas y recursos prospectivos, así como la integración comercial bajo el marco del T-MEC, también exhibe una vulnerabilidad estructural profunda: la dependencia récord de gas natural importado desde Estados Unidos. Tan solo durante 2025, el país adquirió del extranjero más de 6,638 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd), evidenciando que el verdadero riesgo para la soberanía nacional no radica en el crudo, sino en el déficit de gas seco sin nitrógeno, insumo indispensable para el funcionamiento de las industrias, la economía y la generación eléctrica. De acuerdo con el análisis de Grupo Caraiva & Pech, para enfrentar estas deficiencias, la estrategia gubernamental propone trasladar el valor económico del crudo de exportación hacia los productos refinados bajo un escenario base altamente optimista. Si el plan se cumple a la perfección, el Sistema Nacional de Refinación (SNR), compuesto por las seis refinerías tradicionales, la refinería Olmeca y la participación de Deer Park (que no envía la totalidad de su producción a México), deberá alcanzar una tasa de utilización sostenida del 80%. Esto elevaría el procesamiento de crudo de 1,041,000 a 1,392,000 barriles diarios, generando un incremento de 351,000 barriles diarios en la producción de gasolinas. En este escenario ideal, el país alcanzaría la autosuficiencia en diésel al lograr una producción de 441,000 barriles diarios frente a una demanda de 406,000 barriles, obteniendo un ligero excedente de 35,000 barriles diarios. Además, se proyecta un avance importante en el rubro petroquímico, donde el impulso a la urea y los derivados de etileno permitiría sustituir importaciones clave de fertilizantes. No obstante, el cumplimiento total del plan evidencia que México seguirá muy lejos de la verdadera independencia energética. En materia de gasolinas, la meta de producción es de 624,000 barriles diarios, cifra insuficiente frente a una demanda nacional de 907,000 barriles que incluyen las variantes Magna y Premium, perpetuando un déficit de 283,000 barriles diarios. La dependencia en combustibles de aviación también continuará, con un faltante proyectado de 41,000 barriles diarios de turbosina. El mayor foco de alerta permanece en el sector del gas natural seco, donde la meta gubernamental de producir 4,000 mmpcd diarios se queda corta ante un consumo que supera los 11,000 mmpcd, consolidando una enorme brecha de 7,000 mmpcd que mantendrá al país atado a las importaciones a mediano y largo plazo. La fragilidad de estas metas queda expuesta al analizar el escenario de sensibilidad o cumplimiento parcial, el cual ilustra graves retrocesos si la ejecución operativa falla. Si las refinerías logran únicamente un 70% de utilización y la producción de gas se estanca en el 80% de su objetivo, el procesamiento de crudo caería a 1,218,000 barriles diarios, perdiéndose 174,000 barriles respecto a la meta original. Bajo estas condiciones, el déficit de gasolinas se agravaría al sumar 78,000 barriles adicionales, alcanzando un faltante de 361,000 barriles diarios. Asimismo, la autosuficiencia en diésel desaparecería, transformando el excedente en un déficit de 20,000 barriles diarios, mientras que la escasez de turbosina aumentaría a 49,000 barriles diarios. En el caso del gas seco, la producción caería a 3,400 mmpcd, lo que incrementaría el déficit por encima de los 8,000 mmpcd y obligaría a importar más de 900 mmpcd adicionales. En el ámbito corporativo y de inversiones, la planeación define a @Pemex como el eje central, pero condiciona su estabilidad a la colaboración con el sector privado. Las empresas particulares no participarán como operadores autónomos en un esquema de crecimiento masivo, sino como socios estratégicos para financiar y operar infraestructura, proveer mantenimiento y desarrollar esquemas como CIEP o CSIEE. Esta inversión mixta será crucial para contrarrestar la declinación de los campos maduros, integrar reservas costosas en aguas profundas y garantizar el desarrollo puntual de yacimientos críticos para el suministro de gas como Ixachi y Lakach. El éxito de este modelo dependerá de la certidumbre en las reglas operativas, la agilidad en los tiempos de aprobación y una distribución equitativa de los riesgos geológicos. A la par, el plan reconoce que las políticas de descarbonización, como la meta de cero emisiones netas, la quema cero y la reducción de metano, han dejado de ser metas secundarias para convertirse en condiciones estrictas para el acceso a financiamiento internacional. La consultora concluye que el plan 2025-2039 no proyecta a México como una potencia petrolera global, sino como un actor que busca mitigar sus vulnerabilidades internas y estabilizar a @Pemex . El éxito del proyecto tiene un margen de error mínimo y dependerá de indicadores que deberán ser vigilados trimestralmente entre 2026 y 2030, tales como la incorporación de reservas, los avances en los proyectos de gas, la entrega de insumos a los centros de proceso y el sostenimiento operativo del sistema de refinación. Si el gobierno no logra ejecutar el plan con estricta disciplina, garantizar la infraestructura de almacenamiento y transporte, e integrar contratos a largo plazo, el resultado no solo será el estancamiento de las metas energéticas, sino el crecimiento de la factura de importación, demostrando que la falta de ejecución profundiza la dependencia exterior. Atención @Claudiashein @MarcelaVilleg15 @CNE_Mex @SENER_mx @GobiernoMX @FGRmexico @LuzElena_GE @ASF_Mexico @SCJN @STPS_mx @Tu_IMSS @SEMARNAT_mx @agencia_asea @CFEmx @CENAGAS_mx @IMPetroleo @SATMX @Hacienda_Mexico @BuenGobierno_mx @Centrofcrl @SEMAR_mx @PROFEPA_Mx @Mx_Diputados @senadomexicano @pamhamui #OIC #UIF #OmarReyesColmenares….Zas!!!